¿Por qué Adán y Eva murieron y Satanás y los ángeles malos no?
Dios
enero 30, 2026
Debemos reconocer, en primer lugar, que Dios es “el único que tiene inmortalidad” inherente a sí mismo (1 Timoteo 6:16), y que concedió la inmortalidad condicional a los seres creados. Esto significa que los ángeles, buenos o malos, no son inmortales por sí mismo.
Pr. Alberto R. Timm, Ph. D.
Si “el pecado da como pago la muerte” (Romanos 6:23, PDT), ¿por qué murieron Adán y Eva y no lo hicieron Satanás y los ángeles malos?
La Biblia no dice explícitamente por qué Adán y Eva terminaron muriendo después de ciertos años de vida, mientras que Satanás y los demás ángeles malos siguen vivos hasta hoy. Sin embargo, hay algunos conceptos bíblicos que nos ayudan a entender esta cuestión. Debemos reconocer, en primer lugar, que Dios es “el único que tiene inmortalidad” inherente a sí mismo (1 Timoteo 6:16), y que concedió la inmortalidad condicional a los seres creados. Esto significa que los ángeles, buenos o malos, no son inmortales por sí mismo.
La existencia pecaminosa de Satanás y de los ángeles malos, mucho más larga que la de Adán y Eva, se debe básicamente al hecho de que los seres angélicos fueron creados con atributos y capacidades superiores a los de los seres humanos (véase Hebreos 2:7). Los ángeles son seres espirituales (Hebreos 1:14) con gran poder (Salmo 103:20) que se mueven a gran velocidad (Ezequiel 1:14; 10:20; Daniel 9:21-23) sin ser detenidos por barreras físicas (Hechos 12:1-11). Aunque Satanás y sus ángeles son seres pecadores (Apocalipsis 12:7-10; 1 Juan 3:8), aún conservan gran parte de su poder (Efesios 6:12; 1 Pedro 5:8). Satanás puede incluso transformarse en “un ángel de luz” (2 Corintios 11:14). Pero los seres humanos no fueron creados con esas características.
Además, Lucifer (el nombre de Satanás antes de rebelarse contra Dios) se convirtió en el autor del pecado (Isaías 14:12-15; Ezequiel 28:12-19), acusando a Dios mismo de ser injusto en su trato con las criaturas (véase Génesis 3:1-5). La crisis entre Dios y Lucifer se intensificó hasta el punto de que hubo “guerra en el cielo” entre Cristo y sus ángeles por un lado y Lucifer y sus ángeles por otro (Apocalipsis 12:7-9). Dios podría haber destruido inmediatamente a los ángeles rebeldes, pero si lo hacía, las demás criaturas del universo le servirían por miedo, al no entender la verdadera naturaleza del pecado que aún estaba en su etapa embrionaria. Dios preservó la existencia de Satanás para hacer evidente a lo largo de la historia de la humanidad la falsedad de sus acusaciones (ver Apocalipsis 12).
En el Jardín del Edén, Satanás, en forma de serpiente, le dijo a Eva que ella y Adán no morirían (Génesis 3:4; Apocalipsis 12:9). Es evidente que esta declaración no era más que una mentira y una contradicción directa de la advertencia divina contenida en las palabras “ciertamente morirás” (Génesis 2:17). Dado que Satanás y sus ángeles habían pecado y seguían vivos, es posible que imaginara que lo mismo les ocurriría a Adán y Eva. Después de todo, hasta entonces el principio de que “la paga del pecado es la muerte” (Romanos 6:23) no se había concretado plenamente, pues la muerte aún no se conocía. Se daría a conocer con la muerte del primer animal sacrificado (Génesis 3:21) y el asesinato de Abel (Génesis 4:8).
El relato bíblico dice que Adán, a pesar de su pecado, vivió 930 años (Génesis 5:5). Lucifer, que también pecó, sigue existiendo, pero su fin ya está predeterminado. Él y sus ángeles serán arrojados al “lago de fuego y azufre” (Apocalipsis 20:10; véase Mateo 25:41; Judas 6), que los consumirá por completo y los dejará “sin raíz ni rama” (Malaquías 4:1; Apocalipsis 20:9).
El periodo de existencia de los seres humanos puede variar significativamente, como muestran las genealogías bíblicas (Génesis 5:1-32; 11:10-32) y la experiencia práctica de la vida. El hecho de que Dios haya concedido una existencia mucho más larga a Satanás y a sus ángeles no significa que sean inmortales en sí mismos y que nunca dejaránn de existir. Satanás, sus ángeles y todos los malvados serán completamente destruidos cuando el mundo vuelva finalmente a su perfección original (véase Apocalipsis 21:1-5).
Autor: Pr. Alberto R. Timm, Ph. D.
La publicación original de este artículo se encuentra en la página web: https://biblia.com.br/perguntas-biblicas/por-que-adao-e-eva-morreram-e-satanas-e-os-anjos-maus-nao/
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