Plagio en el Nuevo Testamento
Nuevo Testamento
mayo 8, 2026
Es importante comprender que el Nuevo Testamento (o la Biblia en su conjunto) no cayo ya hecho del cielo.
Wilson Paroschi
¿Es cierto que en la Biblia hay citas de antiguos escritores profanos? ¿No sería eso plagio?
La pregunta se refiere a la Biblia en su conjunto, pero la responderemos empezando por el Nuevo Testamento, porque allí es donde encontramos pruebas más concretas. ¿Hay citas de autores seculares en el Nuevo Testamento? Sí, y también hay varias citas de autores religiosos extrabíblicos, por no mencionar los cientos de citas del Antiguo Testamento.
Las citas bíblicas son más fáciles de identificar —a menos que sean indirectas o meras alusiones— y no representan mayores problemas. En Mateo 2:6, por ejemplo, encontramos una cita de Miqueas 5:2 para demostrar que el nacimiento de Jesús en Belén fue el cumplimiento de una profecía. Además de la prueba profética, existen otras formas de cita (Mt 22:44; Sal 110:1; Jn 3:14; Nm 21:9; Rm 3:10-18 (varias citas); 1 Co 10:1; Ex 14:22-29; Hebr 8:5; Ex 25:40; Ap 3:19; Prov 3:12.
¿Y las citas de otros autores? Antes de responder, es importante comprender que el Nuevo Testamento (o la Biblia en su conjunto) no cayó ya hecho del cielo. El texto bíblico tampoco fue dictado por el Espíritu Santo. El proceso de inspiración no es mecánico, como si el profeta fuera un mero instrumento en manos de Dios. La inspiración es dinámica, lo que significa que actúa más en la mente del profeta, quien entonces es libre de escribir el mensaje con sus palabras (Ellen G. White, Mensajes selectos, t. 1, p. 24-25). Esto puede ocurrir incluso en el caso de una revelación en la que Dios comunica al profeta, a través de sueños y visiones, el contenido que debe escribirse. Al inspirar al profeta o a otro escritor bíblico, Dios a menudo le permite recurrir a fuentes escritas u orales para que el mensaje alcance un propósito específico. Por ejemplo, Lucas (1:1-4) declara que escribió su evangelio a partir de una intensa investigación.
La cita de autores no bíblicos no representa un problema para la doctrina de la inspiración. En Mateo 11:29 y 30, el propio Jesús citó un pequeño pasaje de una obra religiosa judía no bíblica muy conocida en su época: el Eclesiástico, de Ben Sirah (51:23-28). Ya en Mateo 5 cita varias interpretaciones rabínicas erróneas del Antiguo Testamento con la intención de refutarlas (v. 31, 43).
Los autores del Nuevo Testamento conocían y utilizaban el Antiguo Testamento, otras obras de la cultura religiosa judía y obras de autores profanos. Esto se aplica especialmente a quienes vivieron y estudiaron fuera de Palestina. Es el caso de Pablo, natural de Tarso, capital de Cilicia (Hechos 21:39), importante centro cultural de la época. Pablo recurrió a la literatura secular de sus días en el Areópago de Atenas. Al principio de su discurso, se refirió a una inscripción que había visto en un monumento local (Hechos 17:23) y luego (v. 28) citó a autores clásicos: “Porque en él vivimos, nos movemos y existimos”, de Epiménides de Creta (siglo VI a. C.); y “Porque de él también somos descendencia”, de Arato de Cilicia (siglo III a. C.). El apóstol hizo estas citas no porque fueran inspiradas en su origen, sino para establecer puntos de contacto con su audiencia y, a partir de ahí, presentar la verdad bíblica.
¿Sería plagio? En absoluto. El plagio, por definición, es el uso deshonesto de las palabras o ideas de otro autor con fines de lucro o reconocimiento. No fue el caso de los escritores del Nuevo Testamento. Además, aunque la práctica del plagio es antigua, su regulación es reciente. Por tanto, aunque Pablo no diera el debido crédito a Epiménides o Arato, no debemos juzgarle con los criterios literarios actuales, sino con las prácticas imperantes en su época. No hizo nada que no se considerara normal o aceptable.
Autor: Wilson Paroschi, doctor en Teología, con especialización en Nuevo Testamento. Es profesor en la UNASP, campus Engenheiro Coelho (SP).
La publicación original de este artículo se encuentra en la página web: https://biblia.com.br/perguntas-biblicas/plagio-no-novo-testamento/
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