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Base teológica para el diezmo: resumen y conclusión

Diezmo

mayo 25, 2026

Te has puesto a pensar que devolver los diezmos es un acto de adoración.

Ángel M. Rodríguez

Como el diezmo es santo, se convierte en una prueba de lealtad para cada persona. Es una prueba porque pone límites a nuestra libertad y llama la atención sobre nuestra dependencia de Dios.

Podemos concluir fácilmente que el diezmo es un testimonio de la relación de confianza y amor que se establece con nuestro Señor y Salvador. Esta es probablemente la razón por la que la gente en la Biblia dejó de diezmar cuando su relación con Dios se rompía por la apostasía.

Es importante ser consciente de que el dinero devuelto como diezmo no es para el pastor, el anciano o el sacerdote, sino para Dios. El Señor quiere que le seas fiel, no porque necesites algo de Dios, sino porque lo amas. El amor debe motivarte a la fidelidad.

Devolver el diezmo es un acto de adoración

“Aun antes de que se pudiera reservar el diezmo, había que reconocer los derechos de Dios. Se le consagraban los primeros frutos que maduraban entre todos los productos de la tierra. Se apartaban

para Dios las primicias de la lana cuando se trasquilaban las ovejas, del trigo cuando se trillaba, del aceite y del vino. De igual manera se apartaban los primogénitos de los animales; y se pagaba rescate por el hijo primogénito. Las primicias debían presentarse ante el Señor en el santuario, y luego se dedicaban al uso de los sacerdotes.

”En esta forma se le recordaba constantemente al pueblo que Dios era el verdadero propietario de todos sus campos, rebaños y manadas; que él les enviaba la luz del sol y la lluvia para la siembra

y para la, siega, y que todo lo que poseían era creación de Aquel que los había hecho administradores de sus bienes.

Cuando los hombres de Israel, cargados con las primicias del campo, de los huertos y los viñedos, se congregaban en el tabernáculo, reconocían públicamente la bondad de Dios. Cuando los sacerdotes aceptaban el regalo, el que lo ofrecía, hablando como si estuviera en presencia de Jehová, decía: “Un arameo a punto de perecer fue mi padre” (Deuteronomio 26:5-11); y describía la estada en Egipto, las aflicciones y angustias de las cuales Dios había librado a Israel “con mano fuerte, y con brazo extendido, y con grande espanto, y con señales y con milagros”. Añadía: “nos trajo a este lugar, y nos dio esta tierra, tierra que fluye leche y miel. Y ahora,Jehová, he traído las  primicias del fruto de la tierra que me diste”.

Las contribuciones exigidas a los hebreos para fines religiosos y caritativos, ascendían a una cuarta parte completa de sus ingresos. Se podría esperar que un impuesto tan pesado sobre los recursos del pueblo lo redujera a la pobreza; pero, por el contrario, la fiel observancia de estos estatutos era una de las condiciones de su prosperidad. A condición de su obediencia, Dios les hizo esta promesa: “Por vosotros reprenderé al devorador, para que no consuma el fruto de la tierra; y la vid en el campo no será estéril para vosotros… Y todas las naciones os llamarán dichosos, porque seréis una tierra deliciosa, dice el Señor de los ejércitos” (Malaquías 3:11 y 12).1

“Entonces Jesús les dijo: Den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios. Y se maravillaban de él” (Marcos 12:17). “La moneda tenía grabada la imagen del César, y por tanto pertenecía al César. El hombre lleva sobre sí la imagen de Dios -Dios lo creó a su imagen y semejanza (Génesis 1:26-27)- y, por tanto, pertenece a Dios. La conclusión inevitable es que si el Estado se mantiene dentro de sus propios límites y demanda exigencias que le son propias, el individuo debe darle su lealtad y servicio, pero en última instancia tanto el Estado como el hombre pertenecen a Dios, y por lo tanto, en un conflicto entre las pretensiones del Estado y de Dios, la lealtad a Dios es la primera”.2

Autor: Ángel M. Rodríguez, Teologia dos Dízimos e Ofertas, p. 65-67.

Referencias

1 Patriarcas y profetas, pp. 506, 507.

2 Comentário Bíblico William Barclay – Marcos, p. 285.

La publicación original de este artículo se encuentra en la página web: https://biblia.com.br/perguntas-biblicas/base-teologica-para-o-dizimo-sumario-e-conclusao/

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