Acceder

Registro Recuperar contraseña

¿De cuántas resurrecciones habla la Biblia?

Resurreción

diciembre 26, 2025

Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección. Sobre estos la segunda muerte no tiene ningún poder; sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él por los mil años (Apocalipsis 20:6).

La Biblia afirma la existencia de dos resurrecciones. Juan 5:28-29 declara: “No se asombren de esto, porque vendrá la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz y saldrán, los que hicieron el bien para la resurrección de vida pero los que practicaron el mal para la resurrección de condenación”. Así también, Apocalipsis 20:5-6: “Pero los demás muertos no volvieron a vivir, sino hasta que se cumplieran los mil años. Esta es la primera resurrección. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección. Sobre estos la segunda muerte no tiene ningún poder; sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él por los mil años”.

La Biblia enseña que habrá una resurrección en ocasión del regreso de Cristo, que será solo la de los justos (1 Tesalonicenses 4:16), y otra resurrección después del período de mil años, que será la de los impíos (Apocalipsis 20:5).

Esta segunda resurrección (la de los malvados) no será para darles otra oportunidad de salvación, pues la Biblia dice que tenemos oportunidad solo en esta vida (2 Corintios 6:1-2; Hebreos 3:7-8; Hebreos 9:27) y que la segunda muerte no ejerce ningún poder sobre los que participaron de la primera resurrección (los justos) (Apocalipsis 20:6).

La segunda resurrección ocurrirá a fin de destruir a los malvados para siempre: “Cuando se cumplan los mil años, Satanás será soltado de su prisión y saldrá para engañar a las naciones que están sobre los cuatro puntos cardinales de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de congregarlos para la batalla. El número de ellos es como la arena del mar. Y subieron sobre lo ancho de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada, y descendió fuego del cielo y los devoró” (Apocalipsis 20:7-9).

Las naciones que rechazaron a Dios se levantarán y serán engañadas por Satanás, y, tras un intento frustrado de invadir la Ciudad Santa, serán definitivamente destruidas.

La razón de la resurrección de los malvados no es para darles otra oportunidad: ellos eligieron rechazar la vida. Pero no habrá sufrimiento eterno. Eso es contrario al carácter de un Dios de amor. El castigo permanente por el pecado es la separación eterna de Dios, la fuente de la vida. En lugar de un sufrimiento infinito, la muerte eterna significa la no existencia. Los salvados son librados de esto.

Así, al final de los tiempos, habrá dos clases de personas: las que han elegido el amor y las que lo han rechazado.

«Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria y todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria; y todas las naciones serán reunidas delante de él. Él separará los unos de los otros, como cuando el pastor separa las ovejas de los cabritos; y pondrá las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda.

»Entonces el Rey dirá a los de su derecha: “¡Vengan, benditos de mi Padre! Hereden el reino que ha sido preparado para ustedes desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; fui forastero, y me recibieron; estuve desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; estuve en la cárcel, y vinieron a mí”. 

»Entonces los justos le responderán diciendo: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te sustentamos, o sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero y te recibimos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y fuimos a ti?”.

»Y respondiendo el Rey les dirá: “De cierto les digo que en cuanto lo hicieron a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicieron”.

»Entonces dirá también a los de su izquierda: “Apártense de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; fui forastero, y no me recibieron; estuve desnudo, y no me vistieron; enfermo y en la cárcel, y no me visitaron”.

»Entonces le responderán: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, o sediento, o forastero, o desnudo, o enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?”. Entonces les responderá diciendo: “De cierto les digo, que en cuanto no lo hicieron a uno de estos más pequeños, tampoco me lo hicieron a mí”. Entonces irán estos al tormento eterno, y los justos a la vida eterna».

“Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios. Y todo aquel que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor” (1 Juan 4:7-8).

“Nadie ha visto a Dios jamás. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor se ha perfeccionado en nosotros” (1 Juan 4:12).

La gran pregunta a la que debemos responder hoy es ¿qué decisión tomaremos? Esa decisión se reflejará en la eternidad.

Hoy, Dios nos ofrece el perdón, la salvación, la seguridad de su amor y su gracia. Acéptalo mientras haya oportunidad, ¡hoy es el momento aceptable! ¡Ahora es el momento de la salvación!

Autor: Escuela Bíblica

La publicación original de este artículo se encuentra en la página web:https://biblia.com.br/perguntas-biblicas/a-biblia-fala-de-quantas-ressurreicoes/

Si deseas saber más de la Biblia, solicita gratis el siguiente curso: