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¿El domingo no debería ser el día de observancia?

Sábado

febrero 19, 2025

Puesto que Cristo resucitó en domingo, ¿no debería ser este el día que debemos observar todos los cristianos?

Alberto R. Timm, Ph. D.

La mayoría de los observadores del domingo intentan justificar esta práctica alegando que la resurrección de Cristo ocurrió el primer día de la semana. No cabe la menor duda de que Cristo murió un viernes por la tarde, descansó en la tumba durante el sábado y resucitó antes del amanecer del “primer día de la semana” (ver Lucas 23:44 a 24:12). Pero en ninguna parte de la Escritura se hace alusión al día de la resurrección (domingo) como un nuevo día de guardar que sustituye al sábado del séptimo día, que Dios mismo había sido instituido en la semana de la creación (véase Génesis 2:1-3; Marcos 2:27). Dios incorporó este día al Decálogo (véase Éxodo 20:8-11), y en el Nuevo Testamento se lo presenta estrechamente relacionado con el descanso de la justificación por la fe en Cristo (véase Hebreos 4:4-11).

Si el día de la resurrección se hubiera convertido en el nuevo día de descanso de la iglesia apostólica, esto se reflejaría sin duda en el lenguaje utilizado en los Evangelios y en los demás libros del Nuevo Testamento, escritos varios años después de la resurrección de Cristo. Pero los Evangelios de Marcos y Lucas (escritos unos 30 años después de la resurrección), el de Mateo (escrito unos 35 años después de ese acontecimiento) y el de Juan (escrito unos 60 años después del mismo acontecimiento) se refieren al día de la resurrección simplemente como el “primer día de la semana”, sin ninguna consideración especial hacia él (véanse Mateo 28:1; Marcos 16:2; Lucas 24:1; Juan 20:1,19).

Algunas personas también intentan justificar la observancia del domingo basándose en la referencia al “día del Señor” de Apocalipsis 1:10 y en el hecho de que los discípulos se reunieron en dos domingos diferentes (véase Juan 20:19; Hechos 20:7), siguiendo el consejo de Pablo de apartar una ofrenda para el pueblo en ese día (véase 1 Corintios 16:2). Pero si estudiamos detenidamente el contenido de estos textos, nos daremos cuenta de que: (1) la reunión mencionada en Juan 20:19 se celebró no con el propósito de venerar el domingo, sino para ocultar a los seguidores de Cristo, perseguidos por los judíos; (2) la reunión a la que se hace referencia en Hechos 20:7 era simplemente para “partir el pan”, una práctica que podía tener lugar cualquier día de la semana (véase Hechos 2: 42, 46); (3) el propósito de que cada uno apartara “en casa” el “primer día de la semana” una ofrenda para los necesitados era simplemente para que no se hicieran “colectas” cuando Pablo fuera a visitar a los corintios (1 Corintios 16:2); (4) no hay pruebas bíblicas ni históricas de que en la época en que el apóstol Juan escribió el texto de Apocalipsis 1:10, el domingo ya se llamara “el día del Señor” (véase Isaías 58:13; Mateo 12:8), como ocurrió posteriormente.

“Cristo reposó en la tumba el día sábado, y cuando los seres santos, tanto de la tierra como del cielo, estaban en actividad en la mañana del primer día de la semana, salió de la tumba para renovar la obra de enseñar a sus discípulos. Pero este 1088 hecho no convierte en sagrado el primer día de la semana ni lo hace un día de reposo. Jesús estableció antes de su muerte un recordativo del quebrantamiento de su cuerpo y del derramamiento de su sangre por los pecados del mundo, en el rito de la Cena del Señor, cuando dijo: ‘Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebierais esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga’. Y el creyente arrepentido, que sigue los pasos que exige la conversión, conmemora en su bautismo la muerte, la sepultura y la resurrección de Cristo. Desciende bajo el agua a la semejanza de la muerte y entierro de Cristo, y sale del agua a semejanza de su resurrección, no para vivir otra vez la antigua vida de pecado, sino para vivir una vida nueva en Cristo Jesús”.1

Quienes aceptan la tradición postapostólica como normativa no se ven obligados a trasladar la observancia del domingo al Nuevo Testamento. Pero, según el principio de que la Palabra de Dios debe interpretarse a sí misma, no podemos ver en los textos citados ningún respaldo bíblico a la observancia del domingo.

Autor: Alberto R. Timm, Ph. D. en Teología

Fuente: Revista Sinais dos Tempos (Tatuí – SP – Casa Publicadora Brasileira) Maio de 1999, p. 29.

Referencias

1 SDA Bible Commentary, vol. 5, p. 1087-1088.

La publicación original de este artículo se encuentra en la página web: 

https://biblia.com.br/perguntas-biblicas/sendo-que-cristo-ressuscitou-no-domingo-nao-deveria-este-ser-o-dia-de-guarda-para-todos-os-cristaos/

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